Este blog ha sido ideado para plasmar en palabras los grandes y pequeños acontecimientos que van apareciendo en nuestra vida. Tal vez muchos vayan dirigidos a ti, lector conocido. O tal vez a ti que, aún pensando que me conoces, nunca lo has hecho

domingo, 24 de junio de 2012

Mi mundo en colores.

Te recojo el guante, querido compañero de blog. Yo también "sufro" de sinestesia (ahora eres tú el que vas a la Wikipedia, por listo), así que no me costará mucho (ya sabes que soy pluscuamperfecta). Vamos con ello.

Rosa

Mi canción favorita por muchos motivos. A pesar de que hoy no es el día más apropiado para esta canción, siempre me quedará París. Tal vez algún día me establezca allí definitivamente o tal vez lo olvidaré para siempre. Cuesta olvidar algo que te hace sentir bien casi tanto como algo que te hace sentir mal. Nunca más podré escuchar "la vie en rose" sin pensar en ti.


Naranja

Me sugiere verano, calor. Y será por la película, pero este color siempre me recuerda a Aerosmith... "cada momento que paso contigo, es un tesoro para mí". Preciosa letra.


Rojo

Tengo un problema. Sé que es el color favorito de mi compañero y amigo de blog, pero el color rojo me recuerda a un momento muy reciente. Te sienta muy bien este color, ¿te lo he dicho?


Amarillo 

No estoy de acuerdo, no es el color de la mala suerte. Es mi color favorito. Me sugiere esperanza, calidez y alegría. Me recuerda a ti, que nunca me abandonas, que siempre tienes tiempo para mí. A ti, que siempre me has conocido y que nunca me has dado la espalda. A ti, que me das calor cuando mi alma tiene frío.


Azul

Inevitablemente me recuerda  la inmensidad, al universo. Nada ni nadie cambiará mi mundo.



Verde

Me recuerda a cerveza... me recuerda al día de la música. Hace un año estuve muy bien acompañada en un concierto, en Madrid. Hacía un calor asfixiante, pero fue un día inolvidable. Y el día siguiente también lo fue.

Negro

Estado de ánimo negativo tirando a puuuuuuuuf. Olvido, tristeza, dolor...


Ha sido divertido.


sábado, 23 de junio de 2012

Esos maravillosos 138 grados...

A menudo, sobretodo cuando voy conduciendo, se me ocurren ideas para elaborar mis entradas en este maravilloso blog. Muchas de ellas todas, se escapan por la ventanilla para no volver. Pero esta noche, estoy dispuesto a rescatar una de ellas y hacer una entrada diferente. Mi apañera blogera, como sé que le va a encantar tan maravillosa idea nacida de un cerebro tan privilegiado como el mío, no tengo dudas de que la copiará hará la suya propia y la disfrutará mucho más que yo. Ready?

Azul

Empiezo con el azul porque con alguno hay que empezar, useasé. 
El cielo es negro azul, el océano es cristalino azul. El líquido asqueroso lleno de cloro agua de las piscinas es meados azul. !Pero qué bonito es el azul!. ¡Y qué bonita es esta canción de estos mozos galeses, irlandeses, británicos, ingleses...ehhhhh pero qué bonita es esta canción!




Amarillo (Jiuston tenemos un poblema poque nosevé) ¿a qué te preguntas por qué no está sombreado el texto de amarillo como las demás en cada color? Bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeen, ¡una muñeca pepona para ti!. En efecto, he considerado la famosa superstición y paso de que me joda la entrada o me la borre cuando termine. A lo que vamos:

Sí. Yo tuve una época en la que me peinaba para arriba, y ojo, con gomina, que guapo iba Dios. También  llevaba encima de mi cuerpo-escombro camisetas ajustadas, olía a colonia cutre del springfield e iba a bailar a la discoteca música daaaaaaaance. Por eso es justo que el amarillo, el color más llamativo donde los haya, sea para este género dance, trance o como se llame ahora y que hoy me sigue gustando tanto o más que antes. 




¿Nos ponemos serios? ¿Dejamos de poner música machaoídos? Venga coño, Borja, que ya tienes 20 años, 25 años, 30 tacos. Atrás el momento que ahora llaman pokero ¿?, me pongo serio y con el Morado elijo una canción del genial Van Morrison




¿A qué parece un predicador con ese sombrero? Uyyyyyyyyy, ¿y esa mirada de pícaro? ¿por qué no puedo elegir la puta carátula de la canción?

Ejem...

Naranja

Que buenas están las naranjas y en zumo tienen muchas vitaminas. Eso sí, tomaros el zumo recién exprimido que sino pierde todas sus vitaminas (modo Espe off)
Elijo al gran Sinatra y su My way...¡Ayyyyyyyyyyyy esos caminos que elegimos! 




Añil (espero que este azul sea añil y no me caigan en los comentarios palos)

Mi grupo favorito desde que lo escuché por primera vez con 14 años en una cinta de casette que me prestaron. Le adjudico el añil por ser un color raro y ser una canción rara por desconocida. Joder, que serio me he puesto.

Es posible que alguien se acuerde mí... No puedo oir tú voz tan lejana...siempre tan lejana...




Verde que te quiero verde.

Vegetación, árboles, oxígeno, belleza, naturaleza...Esperanza. Tú que te llamas así. Tú que me has dado lo que soy, para ti es esta canción (y si ves esta entrada no pienses que tu hijo se ha vuelto tarumba, ¡espera! ¡Hala Madrid!, ahora ya me reconoces seguro)



Te quiero mamá


Rojo o como lo decía de pequeño Ojo

Mi color favorito. Dicen que es el color del amor. También ese puto gordo que nunca me ha traído nada  Papá Noél cada 25 de diciembre reparte ilusión bajo un traje teñido de este color. Un color intenso que circula bajo nuestra piel (ohhhh ¡qué bonito!) (aplausos)
Tengo varias canciones favoritas para según que momento pero, si tuviera que elegir una para asociarla a este color me quedaría con ella. Intensa como lo es el rojo. Simplemente maravillosa.

La vida es una lucha de gigantes y a ti, que sí me has conocido, te digo que eres una gigante y puedes y podrás con todo. Te quiero y punto pelota tesoro mío. ¡Muack!





7 canciones, 7 colores...como el arco-iris. Esta noche han sido estas pero cualquier otra noche pueden ser otras tantas, para mí, todas especiales. Como el arco-iris, ese precioso fenómeno que aparece cuando los rayos de sol traspasan la gota de la lluvia con una inclinación de 138 grados a nuestra vista. Ahora estáis flipando, ¿verdad?, seguro que vais a la wikipedia.

En fin, que como soy más chulo que el propio arco-iris y esta entrada tiene que tener un final como se merece añado el color:

Blanco




Ojo al matojo que pongo la full version ¿eh? ¡la de 7 minutazos!. ¿Qué dices? ¿Qué el blanco no es un color? eso lo dirás tú no te jode con todo mi respeto. Se te mancha algo le echas lejía y ale como nuevo. ¡El mejor color, hombre ya!.

domingo, 10 de junio de 2012

Smile



No. Esta entrada no es un tributo a Virginia Maestro. No. No es un tributo a Labuat ni a Virginia Labuat. Pero hace ya poco más de cuatro años y un mes que te asomaste a la ventana de mi televisión por casualidad… y ni imaginaba entonces lo mucho que iba a cambiar mi vida. 

Echo la mirada atrás y saboreo maravillosos momentos compartidos con gente desconocida pero que (aún sin saber el motivo) me hacían feliz.

Tú no lo sabes, pero desde entonces mi paso por esta vida no ha sido, precisamente, un paseo por las nubes. Cuatro años dejando cosas atrás y encontrando obstáculos y espinas. Cuatro años en los que he tomado muchas decisiones, y casi todas desacertadas. Hoy me pregunto “¿y si…?” y no encuentro respuesta. Nunca sabré qué habría sido de mi vida si hubiera optado por otro camino. Lo que está claro es que todo hubiera sido diferente, aunque nunca sabré hasta qué punto.

Sin embargo, algunas de esas personas que alegraban mis noches de verano de 2008 y cuyo único lazo eras tú, siguen en mi vida… ¡y de qué modo! Ellos siguen alegrando mi corazón, y ellos son los encargados de quitarme una a una las espinas que se han ido clavando, dolorosas, mientras he ido atravesando el extraño camino que he decidido tomar.

El tributo es para ellos. Por formar parte innegociable de mi vida. El amor duele, pero la amistad, cuando es verdadera y profunda, lo puede curar. Vosotros, amigos vikimaniacos o amigos “blogeros”, me ayudáis a seguir sonriendo y seguís haciéndome feliz.

Hoy no me apetece dar nombres pero, si tú te sientes identificado/a, formas parte de mi corazón. 

No. No te he olvidado. Nunca podré. Nunca olvidaré el “smile” con el que entraste y con el que, por siempre, te quedarás.